Los problemas ginecológicos más frecuentes de la mujer son:

Candidiasis
Infección vaginal por un organismo fúngico (levadura) que se llama Cándida Albicans.

Cistitis
Hay muchas mujeres que sufren dolores y malestar al orinar, puede deberse a una infección típicamente femenina que puede tratarse de una forma muy efectiva con antibióticos, aunque siempre es mejor la prevención. Es más frecuente en las mujeres por su relación anatómica de la vagina y ano. El diagnóstico se hace en clínica con un examen de orina por laboratorio. El tratamiento es con antibiótico.

Cistitis de Luna de Miel
Algunas mujeres tienen síntomas de cistitis y micciones dolorosas cada vez que tienen relaciones sexuales. Los síntomas generalmente duran un día ó dos y luego desaparecen hasta que vuelven a tener relaciones sexuales.

Infecciones Vaginales
Las infecciones vaginales son el problema de salud más común entre las mujeres. En muchos países, es la razón más frecuente por la que visitan al médico. Las infecciones vaginales se acompañan, frecuentemente, de la vagitinis, nombre que recibe la inflamación de la vagina y que se caracteriza por flujo, irritación y/o picazón. Las más comunes son la infección bacteriana, la Trichomoniasis y la candidiasis vulvovaginal.

Fibroquística Mamaria
Al menos la mitad de mujeres en edad reproductiva o cercana a la menopausia experimentan dolor y sensibilidad en los senos a partir de una semana antes de la menstruación. En muchos casos constituye signos de la denominada enfermedad fibroquística mamaria.

Causas de la Resequedad Vaginal
La resequedad vaginal o falta de lubricación es una de las principales causas de dispaurenia, dolor durante las relaciones sexuales. Su origen puede estar motivado por múltiples causas, si bien se pueden dividir en dos grandes grupos, causas orgánicas y causas psíquicas.

Endometriosis
La endometriosis es una enfermedad muy frecuente (la padecen alrededor del 15% de las mujeres en edad fértil) que se caracteriza por la presencia de tejido endometrial fuera de la cavidad uterina.

El endometrio es la mucosa que reviste el interior del útero y que se desarrolla durante el ciclo y se pierde durante la menstruación. Hay ocasiones en que el tejido endometrial se puede implantar fuera de la cavidad uterina la cual se ve influenciada por las hormonas ováricas de igual forma que el endometrio normal: creciendo y descamándose durante la regla.

Los sitios más frecuentes son: los ovarios, las trompas, los ligamentos que sostienen el útero, el peritoneo y en ocasiones en el intestino y la vejiga.

El cuadro clínico consiste principalmente dismenorrea, dispareunia, esterilidad y dolor en la revisión ginecológica.

La única forma de hacer un diagnóstico de certeza de una endometriosis es viéndola e incluso biopsiándola mediante una laparoscopía. El tratamiento puede ser médico, quirúrgico o combinado, y dependerá de diferentes factores: edad de la paciente, gravedad de los síntomas, deseo de concebir y estadio de la enfermedad.

Trastornos en el Ciclo
La mayoría de las mujeres sufren algún tipo de trastorno menstrual durante su vida reproductiva, ante cualquier alteración es absolutamente necesario, en todos los casos, llegar a un diagnóstico exacto.

Quiste de Ovario
Un quiste es una pequeña protuberancia que contiene líquido o material semi-sólido y está rodeado por una membrana. Generalmente los quistes son benignos, pero en algunos casos pueden ocasionar problemas debido a su tamaño y sobre todo si llegan a reventarse, por lo cual siempre es recomendable ir a un médico. El diagnóstico es mediante ecografía. La presencia de quiste no significa cirugía, depende de factores como tamaño, aspecto, contenido, síntomas etc.. El tratamiento puede ser médico o quirúrgico. Tan pronto que sea el diagnóstico, mejor es el pronóstico.

Cómo prevenir el Cáncer de Mama?
La mama está compuesta por un tejido glandular (que produce leche) sujeto por tejido conjuntivo (fibroso) y grasa, todo ello recubierto por la piel y con un sistema de salida láctea formado por conductos que desembocan en la areola-pezón. Todas las mujeres desde jovencitas deberían auto explorarse las mamas. Conviene que lo hagas un día fijo al mes, entre cinco y diez días después de comenzar cada regla. Si has llegado a la menopausia o no tienes menstruaciones por algún otro motivo fija una fecha cualquiera como por ejemplo el día uno de cada mes. Es importante que sepas que los senos son distintos en las diferentes fases del ciclo, incluso el volumen de uno a otro, recuerda que se extienden hacia la axila y por lo tanto no son redondos. Al principio la autoexploración te parecerá rara, pero cada vez que lo hagas te irás acostumbrando y tendrás una mejor idea de tu cuerpo, lo cuál te facilitará el descubrimiento a tiempo de cualquier cambio.

Usted seria la primera persona para darse cuenta si existe alguna tumoración. Así debe de acudir con el médico. Los estudios de ecografía y mamografía son esenciales para diagnosticar la lesión. Hay lesiones benignas y malignas. El tratamiento definitivo es mediante biopsia.

Menstruación
Muchas mujeres sufren cada mes la llegada de su menstruación. Es un motivo de consulta más común en la consulta general. La mayoría de las veces es un trastorno hormonal pero se debe de estudiar la causa de este trastorno y así tratarlo.

Miomatosis Uterina:
Los miomas, más conocidos como “fibromas” son tumores benignos que se desarrollan en la pared del útero. Pueden presentar diferentes tamaños y en la mayoría de los casos se presentan en forma múltiple. La mayoría de los casos no producen síntomas, pueden provocar (de acuerdo a su tamaño y localización) dolor abdominal o sensación de peso en abdomen inferior, menstruaciones de mayor cantidad o duración que lo habitual, sangrado ínter menstrual, aumento del volumen del abdomen.

En la mayoría de los casos los diagnostíca el ginecólogo cuando durante el exámen, percibe un aumento del tamaño o cambios en la forma del útero. Para confirmar la presencia de un mioma se realiza la ecografía ginecológica abdominal o transvaginal. De acuerdo a su localización los miomas se clasifican en:

Suberosos:
Protruyen sobre la superficie uterina.
Intramurales: los más frecuentes, se desarrollan en el espesor de la pared uterina y aumentan su tamaño.

Submucosos:
Protruyen hacia la cavidad endometral y pueden producir sangrado o menstruaciones abundantes.El tratamiento de los miomas depende del cuadro clínico de la paciente. Las hemorragias pueden tratarse con medicamentos, pero si éstas no ceden el tratamiento es el quirúrgico.

Existen diferentes operaciones:

MIOMECTOMIA:
Se extraen uno o más miomas mediante una laparotomía, (en algunos casos se utiliza la laparoscopia que es menos invasiva ) sin necesidad de extirpar el útero.

HISTERECTOMIA:
Consiste en la extirpación total del útero. Puede acompañarse de la extirpación simultánea de los ovarios dependiendo del estado de los mismos y de la edad de la paciente. Esta operación se puede hacer por vía abdominal o por vía vaginal. Ambas operaciones son sencillas y la evolución post operatoria es corta.

En algunos casos pueden ser causantes de problemas de fertilidad o traer trastornos en la evolución normal de un embarazo produciendo amenaza de aborto o parto prematuro.

Polipos:
Se trata de una masa de tejido que se abulta o proyecta hacia fuera desde la superficie normal de la piel o del tejido interno. Esto es normalmente el resultado de una inflamación, degeneración del tejido local o un tumor, el cual puede ser de naturaleza benigna o maligna.

La mayoría de ellos no son peligrosos, pero pueden ser alarmantes porque suelen causar hemorragias vaginales anormales; sobre todo después de la menopausia.

Normalmente, no son peligrosos. No obstante, pueden ser el inicio de un cáncer. La mayoría de los médicos recomiendan extirparlos.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

1. Hemorragia menstrual excesiva.
2. Periodos menstruales más frecuentes de lo normal.
3. Periodos menstruales más largos de lo normal.
4. Hemorragia vaginal después de la menopausia.
5. Hemorragia vaginal entre periodos.
6. Cólicos durante o entre periodos. Los pólipos cervicales son pequeñas protuberancias en forma de dedo que surgen de la superficie mucosa del cuello uterino. Estas protuberancias pequeñas y frágiles cuelgan de un tallo y sobresalen por la abertura cervical.

Se debe de acudir con su ginecólogo para el tratamiento mas adecuado